Un espacio sin juicios para que puedas descubrirte, explorar tus intereses y construir tu proyecto de vida.
"La orientación vocacional no es solo elegir una carrera, es descubrirte a vos mismo."
— Mariela Bertón, Lic. en Psicología
Tenés intereses, pero la idea de estudiar una carrera te despierta sensaciones de encierro, agobio o aburrimiento que no podés explicar.
La exigencia de "elegir bien" es tan grande que no te permitís ni explorar. Te tensionás, te paralizás y te autoexigís en lugar de pensar con libertad.
El entorno espera una respuesta. Pero no es que no hayas pensado — es que todavía no tuviste el espacio para pensarte de verdad.
Dos modalidades de acompañamiento.
Encuentros personalizados donde exploramos juntos tus intereses, habilidades y dudas con herramientas de autoconocimiento y reflexión, respetando tu historia y tu singularidad. El proceso te acompaña a construir tu proyecto de vida.
Agendá un encuentro →
Grupos reducidos para adolescentes y jóvenes que habilita la reflexión sobre intereses, fantasías y miedos. Un espacio compartido para ponerle palabras al futuro próximo, escucharse entre pares y construir su propio camino sin sentirse solos en el proceso.
Consultá por tu encuentro grupal →Un recorrido pensado para que vayas a tu ritmo, con acompañamiento en cada etapa.
Tenés que venir acompañado por alguien de tu confianza. Te cuento cómo trabajo, respondo tus dudas y evaluamos los pasos del proceso.
Charlamos sobre vos: qué te gusta, qué te preocupa, qué imaginás para tu futuro y qué te diferencia de los demás. Empezamos a conocerte en profundidad.
Trabajamos sobre mandatos, miedos, intereses y deseos. Exploramos qué te mueve realmente y por qué te mueve eso.
Identificamos en qué te destacás naturalmente y qué áreas podrías desarrollar. Reconocer tus fortalezas es el primer paso para confiar en tus elecciones.
Exploramos opciones reales y posibilidades concretas para construir tu camino. Ampliamos el horizonte más allá de lo conocido y lo esperado por tu entorno.
Pensamos el futuro con sentido, integrando todo lo trabajado. Armás tu propio proyecto con claridad, autonomía y la confianza de haberlo construido vos.
Si estás próximo a egresar y no sabés qué estudiar
Si preferís pensarte acompañado de otros adolescentes
Soy psicóloga diplomada en orientación vocacional y ocupacional. Trabajo con adolescentes y jóvenes en ese momento clave en el que una pregunta lo cambia todo: ¿qué quiero hacer con mi vida?
A lo largo de los años me desempeñé en el hospital local y en equipos de orientación escolar, acompañando a jóvenes en sus trayectorias educativas y vitales desde una mirada psicológica integral. Este año decidí enfocar mi trabajo de forma exclusiva en la orientación vocacional, un espacio que me apasiona y en el que creo profundamente.
Atiendo de forma presencial en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, próximamente también en Junín, y de manera online para quienes prefieran consultar a distancia.
No. La orientación vocacional no es una evaluación que te dice qué carrera elegir. Es un acompañamiento para que puedas conocerte mejor y tomar tu propia decisión con más claridad y seguridad.
No hay un número fijo — el proceso se adapta a cada persona y sus tiempos. Generalmente abarca entre 8 y 10 encuentros, pero eso lo vamos evaluando juntos a medida que avanzamos.
El mejor momento es cuando algo dentro tuyo empieza a hacerte pregunta. Puede ser antes de terminar el secundario, en el medio de una carrera que no convence, o después de años trabajando en algo que ya no te representa. La orientación vocacional no es solo para los que están por elegir por primera vez: es para cualquiera que sienta que necesita revisitar su camino.
Sí, la familia es parte importante de este proceso. Participa en el primer encuentro, donde nos conocemos y planteamos juntos los objetivos, y en el último, donde compartimos los resultados y conclusiones del recorrido.
Trabajo en ambas modalidades. Coordinamos según lo que sea más cómodo para vos. Los encuentros online tienen exactamente la misma calidad que las presenciales.
Individual o grupal, ninguno es mejor que el otro: son formas distintas de llegar al mismo objetivo. Si buscás un espacio propio y con atención centrada en tu historia particular, el proceso individual es para vos. Si querés explorar tus intereses en compañía, conocer otras experiencias y sentir que el camino se hace más liviano en grupo, el proceso grupal tiene mucho para darte.
Reservá tu turno y empecemos a construir tu camino juntos.
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